* Los trabajos autorizados corresponden a los de construcción de las dos plantas sótano
* Este nuevo equipamiento se construirá en el solar municipal que ocuparan las antiguas cocheras de Tussam, sobre el que el Ayuntamiento adjudicó un derecho de superficie para su explotación durante 78 años, que reportará al municipio 73 millones de euros
Recreación de la futura residencia de estudiantes
La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla ha concedido, a través de su Comisión Ejecutiva, licencia para la primera fase de las obras de construcción de la nueva residencia de estudiantes prevista en el barrio del Porvenir, en el distrito Sur de la ciudad.
La autorización ha sido concedida a la sociedad GLOBAL SANTURBAN, S.L. como adjudicataria del derecho de superficie que Urbanismo sacó a concurso el pasado año para la explotación de los suelos municipales donde se desarrollará este nuevo equipamiento, que forman parte de la parcela que estuvo ocupada por las antiguas cocheras de Tussam hasta que éstas se trasladaron a sus nuevas instalaciones del Polígono Industrial Carretera Amarilla. Se trata de un espacio de 4.135 m2 de superficie calificado como Servicios Terciarios con compatibilidad para otros usos dotacionales.
En las bases del concurso público convocado, el Ayuntamiento impulsó precisamente estos últimos usos de equipamiento y servicio público a la ciudadanía, incentivando a través de un incremento en la edificabilidad de la finca, proyectos con este destino. Acogiéndose a ello, la entidad GLOBAL SANTURBAN, S.L. presentó una propuesta constructiva cuyo uso preferente era el de una residencia de estudiantes, al que se añadía un uso complementario hotelero.
La futura residencia, con capacidad para 800 plazas, se desarrollará en ocho plantas más la baja y cumplirá con todos los estándares de diseño y tecnología acorde con su uso y los servicios que está previsto que ofrezca, tales como salas de juego, de estudio, de Internet, gimnasio, lavandería, comedores para eventos y, habitaciones con cocinas incorporadas. El inmueble contará además con dos plantas sótano para doscientas una plazas de aparcamiento, así como para almacenes e instalaciones.
Precisamente, las obras correspondientes a la construcción de estas dos plantas bajo rasante, consistentes en los movimientos de tierras y en los trabajos de cimentación y estructura hasta cota cero, son las que ha autorizado en este momento la Gerencia de Urbanismo. Ambas plantas de sótano serán comunes a los dos usos propuestos sobre rasante: el de residencia de estudiantes y el de establecimiento hotelero. Estas obras constituyen de facto la primera fase del proyecto constructivo global. La intervención se ha planteado en dos fases por cuestiones de operatividad y agilidad. La segunda y última corresponderá a las obras de edificación sobre rasante propiamente dicha.
Esta importante operación urbanística se enmarca en el proceso de renovación urbana que lleva experimentando este sector del distrito sur a lo largo de las tres últimas décadas y que se traduce en su paulatina transformación de una zona en la que se implantaban actividades industriales, acuartelamientos militares e infraestructuras de transporte, a un nuevo enclave residencial de la ciudad, sí como de servicios y dotaciones urbanas. En concreto, la futura residencia se construirá en un área en cuyas cercanías confluyen facultades para estudios universitarios como las de Derecho, Ciencias Económicas y Empresariales y, Psicología, entre otras.
Al margen de la importancia de este nuevo desarrollo para el barrio del Porvenir y la contribución que este futuro equipamiento supondrá para toda la zona, afianzándola aun más si cabe como uno de los más destacados centros neurálgicos de servicios y dotaciones urbanas de la ciudad, esta actuación tendrá también importantes contraprestaciones a nivel económico para la ciudad. En concreto, a lo largo de la vigencia del derecho de superficie adjudicado, estipulado en 78 años, el Ayuntamiento de Sevilla recaudará 73 millones de euros, que obtendrá a través del pago de un canon anual de 900.000 euros a partir del cuarto año del contrato y hasta la finalización del mismo. A esta cantidad, hay que añadir el cobro de un pago inicial de 5.500.000 euros más IVA que se hizo oficial a la firma de la escritura. No obstante estos ingresos, la figura del derecho de superficie permite al Ayuntamiento recuperar la titularidad del suelo a la finalización del plazo de concesión.