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Recuperación del patrimonio histórico

La Torre de don Fadrique del Convento de Santa Clara resurge en todo su esplendor tras su restauración

* Urbanismo remata la recuperación de esta atalaya, junto con los jardines que la rodean y la portada de piedra por la que se accede a éstos * La intervención forma parte del programa de obras municipal para recuperar todo el antiguo monasterio, buena parte del cual ya está en uso para actividades culturales
Así luce la Torre de don Fadrique por su cara sur tras las obras realizadas

Así luce la Torre de don Fadrique por su cara sur tras las obras realizadas

03/05/2022

Diez meses después de que la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente iniciara obras para restaurar la Torre de don Fadrique del Convento de Santa Clara junto con los jardines que la rodean y la portada de piedra que constituye el acceso natural a esta zona del viejo palacio, la intervención se encuentra ya finalizada. Como resultado de la misma, se han resuelto todos los problemas que afectaban a estos espacios y que, en el caso concreto de la Torre había causado importantes deterioros que habían ido mermando paulatinamente su pasado esplendor.

De esta forma, se han llevado a cabo trabajos tanto en el exterior como en el interior de esta atalaya del siglo XIII, que se han conducido en todo caso a través del más absoluto respeto a las huellas compositivas históricas de este monumento, y que han estado precedidos de exhaustivos trabajos arqueológicos. El proyecto ejecutado ha contado también –como no puede ser de otra manera por la condición de Bien de Interés Cultural de este elemento- con el informe favorable de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, que lo ha avalado íntegramente.

La intervención en el exterior ha discurrido en buena parte en la cubierta, bajo la que se encuentra la hermosa bóveda nervada que decora su interior, y que ha sido restaurada y consolidada en su totalidad. Pero, sin duda el efecto más notable de lo realizado se aprecia en la portada de piedra labrada abierta en la cara norte de la torre. En este punto, se ha eliminado la capa de cal que antes recubría esta puerta, dejándola como la concibieron sus constructores y como era en su origen. Con la retirada de cal se han recuperado los bustos de ángeles que adornan sus capiteles junto a otros elementos ornamentales.

Las tareas desarrolladas han permitido también descubrir marcas y restos de hace siglos, como nueve marcas distintas de cantería halladas en la base, donde también se han encontrado restos de humo y de mortero de cemento, que han sido retirados.

Para la limpieza de los distintos elementos se han aplicado tratamientos a base de biocidas y de pulverización de agua a presión controlada, completados en el caso de las fachadas exteriores con chorreo de micro-áridos. En los casos precisos se han llevado a cabo reintegraciones puntuales y aplicado consolidantes.

Ya en el interior, Urbanismo ha limpiado la suciedad y los depósitos que se acumulaban, algunos de ellos -como grafitis- consecuencia de actos vandálicos, y otros producidos por la entrada de aves por los huecos abiertos en las carpinterías. Para atajar definitivamente este problema, se han restaurado todas las carpinterías en mal estado, sustituyendo por completo aquéllas que no permitían, y se han instalado barras de protección en todos los pequeños huecos existentes y saeteras para impedir que entren nuevamente las palomas. También se han limpiado los paramentos de ladrillo y los elementos de piedra que adornan las paredes. Finalmente, se ha instalado una nueva iluminación adecuada a los actuales requisitos normativos y estándares lumínicos.

En cuanto a los jardines que rodean la torre (sede a principios del siglo XX del museo arqueológico provincial), tras una primera actuación de desbroce y limpieza general de los mismos, los trabajos se han centrado en consolidar y restaurar los muros que conforman el recinto, reponiendo las piezas más deterioradas en lo tocante a cornisas, carpinterías y cerrajerías.

El tercer elemento intervenido ha sido la portada que constituye la entrada natural a este enclave y que será de nuevo la puerta de acceso al mismo una vez que se ponga en uso y se abra al público. Conocida como Portada de Maese Rodrigo, esta puerta de estilo gótico compuesta por sillares de piedra arenisca muy deteriorados antes de la intervención, ha sido cbjeto de una profunda rehabilitación. En este sentido, se ha llevado a cabo el desmontaje de la cubierta para reparar la bóveda, la ejecución de una nueva estructura de madera similar a la original, la reposición de tejas, la renovación de los revestimientos interiores, la limpieza y consolidación de los sillares que conforman la portada y, la restauración de la cancela.

La inversión en el conjunto de los tres espacios ha sido de 729.088 euros, confinanciados en un 45 por ciento por el Ministerio de Fomento, a través del Programa estatal del 1,5 % Cultural.

La pretendida recuperación de todo el antiguo convento

La rehabilitación de la Torre de don Fadrique y su entorno se enmarca dentro de la recuperación global del Convento de Santa Clara que la Gerencia de Urbanismo lleva acometiendo progresivamente desde el año 2002, y en lo que ha invertido hasta el momento unos ocho millones de euros. Los sucesivos proyectos ejecutados han permitido recuperar unos 3.900 m2 de edificación y unos 2.000 m2 de espacios libres, lo que supone alrededor de un 40 por ciento de la totalidad del convento (de 9.700 m2 de superficie), posibilitando su uso como nuevo espacio cultural, gestionado por el Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla. Entre las zonas rehabilitadas y en uso se encuentran los espacios singulares del anterior monasterio, la antigua nave de los dormitorios, el refectorio alto, el ala sur del claustro y sus crujías suroeste, asi como otras zonas en dicho sector.

Próximos proyectos

Al tiempo que concluyen las obras en este singular enclave del conjunto del antiguo convento, la Gerencia de Urbanismo sigue trabajando en futuros proyectos. En estos momentos se están ejecutando obras de conservación en la zona de las antiguas cocinas del Convento. Tras esta actuación y la de la Torre de don Fadrique y alrededores, la Gerencia de Urbanismo habrá rehabilitado ya alrededor del 50 por ciento del total del complejo.

Asimismo, se prepara otra propuesta de restauración que incluiría los antiguos dormitorios de las monjas, las viviendas donde se alojaban particulares, la majestuosa sala de profundis que alberga pinturas medievales únicas, los huertos antiguos y los cuerpos añadidos.

En una posterior intervención se abordaría el acondicionamiento del compás de entrada por la calle Santa Clara, para habilitar finalmente el paso a través de él, actuación que incluirá, junto con su patio, la rehabilitación de varios de los edificios que lo circundan, a fin de que acaben convirtiéndose en nuevas dependencias culturales.

Obras en la iglesia

Coincidiendo con las obras de la Torre de don Fadrique y de sus jardines, el arzobispado, anterior propietario del convento y que mantiene la titularidad de la iglesia, está ejecutando las obras de rehabilitación de este templo, cuyos muros son fronterizos a los de la portada de Maese Rodrigo. Los trabajos, valorados en tres millones de euros, son financiados a través del presupuesto de la Gerencia de Urbanismo conforme al acuerdo contraído en su día con el Ayuntamiento.