Culmina la parcelación de las fincas que componen la barriada de la Bachillera, en el distrito Norte, proceso clave para que los vecinos puedan tener la titularidad de sus viviendas tras cerca de ochenta años de indefinición jurídica
02/06/2026
En el proceso iniciado por el Ayuntamiento de Sevilla, y en su nombre la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente, para adecuar la realidad registral de los suelos de la barriada de la Bachillera –en el distrito Norte- a la situación física y urbanística efectivamente existente, con el fin de que las familias que habitan este barrio puedan por fin regularizar sus viviendas inscribiéndolas en el Registro de la Propiedad, en este mes de mayo han culminado los trámites respecto del Proyecto Parcelación de la finca matriz.
Dicho Proyecto de Parcelación establece que la finca matriz –la originaria de la que surgió la referida barriada- de 17.833,56 m2, está dividida en 202 fincas registrales, de las cuales 179 corresponden a la Fundación Sevillana de la Caridad (titular original de los suelos), en tanto que las 23 restantes, correspondientes a viarios y espacios públicos, pertenecen al Ayuntamiento de Sevilla. Como tales viarios y espacios públicos destinados al uso público de la ciudad, el Consejo de Gobierno de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambienta ha aprobado ponerlos a disposición de la delegación de Patrimonio del Ayuntamiento, para inscribirlas en el Registro General de Bienes y Derechos Municipales.
En tanto se superan todos estos trámites, desde la Gerencia de Urbanismo se ha puesta en marcha el proceso para depurar la documentación referente a todas las fincas que pueda presentar cada vecino particular para acreditar la propiedad de sus respectivas viviendas, de forma que puedan al fin escriturarlas y obtener su titularidad.
Se trata de un complejo y delicado procedimiento con el que el Ayuntamiento de Sevilla quiere resolver de manera definitiva la situación de inseguridad e indefinición jurídica en la que llevan inmersas las aproximadamente 350 familias de viven en este barrio, desde que surgió el mismo allá por los años 40 del pasado siglo. Por aquel tiempo, la Fundación Sevillana de la Caridad, a la que pertenecían estos terrenos, autorizó en precario a antiguos colonos trabajadores de dicha entidad, construir viviendas en dichos suelos, sin que durante todo este tiempo hayan podido ser registradas ni escrituradas por una falta de depuración jurídica que ahora se intenta corregir.




