Conservación del Patrimonio
Concluyen las obras de conservación del Templete de la Cruz del Campo tras las labores de mantenimiento acometidas por la Gerencia de Urbanismo
03/02/2020
La Gerencia de Urbanismo, organismo encargado de la conservación de los monumentos en la vía pública de la ciudad para la preservación de su buen estado, ha concluido los pasados días las labores de mantenimiento y conservación que iniciara el pasado mes de octubre en el Templete de la Cruz del Campo.
Composición y origen del monumento
Este humilladero gótico mudéjar de origen medieval, fue construido en el siglo XV, por D. Diego de Merlo, Adelantado Mayor de la ciudad. Su ubicación, en la actual calle Luis Montoto, corresponde al antiguo “Camino de Alcalá”, la vía de acceso más importante y transitada de la ciudad en esa época. Asimismo, en ese punto se ubicaban los Caños de Carmona, que discurrían paralelos a dicho camino, y que suministraban agua a la ciudad. Según datos históricos, existía en este lugar una cruz, cuyo origen se atribuye al Rey Santo, San Fernando, que pudo acampar en estos lugares durante el sitio, dotados de agua y vistas sobre la ciudad, y cuya colocación pudiera obedecer a un gesto de agradecimiento ante la conquista lograda de Sevilla.
En 1.521, D. Fadrique Enríquez de Ribera, primer marqués de Tarifa, y alcalde mayor desde 1.506, funda un Vía Crucis, emulando el recorrido realizado por Jesucristo hasta el Calvario, del que el año que viene se conmemora su quinientos aniversario.
Declarado Bien de Interés Cultural, el Templete de la Cruz del Campo está formado por cuatro gruesos pilares sobre un graderío de fábrica de ladrillo, que sostienen unos arcos ojivales que sustentan a su vez un cupulín ochavado por medio de un interesante juego de pechinas interiores. La parte superior del templete está rematada con almenas y merlones que dejan entrever su cúpula. El conjunto está rodeado por una verja de hierro para protegerlo de actos vandálicos.
En su interior el templete alberga una cruz de mármol blanco, atribuida a Juan Bautista Vázquez, “El Viejo” y que data de 1576, que muestra una imagen de la Virgen, por uno de sus lados y un Crucificado por el otro.





